Oops! It appears that you have disabled your Javascript. In order for you to see this page as it is meant to appear, we ask that you please re-enable your Javascript!

 

 

La gente que me conoce y conoce mi historia suelen decir que soy una persona “valiente”. Pero en realidad tengo miedo. Mucho y en muchas ocasiones.
 
La primera vez que me hice el planteamiento de dejar Hard Rock y empezar a vivir la vida que quería, sólo el hecho de pensarlo casi me hace morir de miedo. La idea de dejar todo para empezar desde cero hizo que se me encogiera el estómago y sintiera un vértigo enorme. Era lo que más deseaba en el mundo y sin embargo sentía un pánico atroz y ni siquiera había sucedido todavía. Dudaba de mí. De mis planes. Me preocupaba mucho lo que la gente de mi alrededor pudiera pensar. Aún así lo hice. 
 
Si me hubiera quedado ahí, paralizada y sólo con la idea, sin pasar a la acción probablemente nada de lo que ha ocurrido en mi vida durante estos cinco años hubiera ocurrido. Quizás no me sentiría tan plena como lo hago ahora, ni habría crecido personalmente como lo he hecho. Quizás +perspectiva existiría sólo en mi mente y no me hubiera embarcado en una relación con David. Quizás tampoco me hubiera mudado de nuevo.
 
Estar dirigido por el miedo hace que nunca tomes riesgos ni intentes alcanzar aquello que quieres.
Es ese mismo miedo el que te lleva a desarrollar hábitos que te llevan justo a lo contrario, a separarte más y más de tus sueños.
 
Cambiar mi vida como lo hice y como voy haciendo poco a poco (porque esto es un no parar) fue duro, no creas que no, pero aprendí a manejar ese miedo. ¿Cómo? Pues te cuento aquí algunas maneras. Ojalá te sirvan a tí también.

 

 

Maneras de manejar tus miedos

Cuando oigo frases del tipo “lucha contra tus miedos” , ” enfréntate a ellos” suelo sonreir porque sólo el hecho de “luchar” contra algo ya es una forma algo “fallida” de resolver las cosas.
Al miedo no hay que ganarle. Hay que darle la mano. Hacerse amigo de él. Dejar que ocupe su lugar para luego decirle: “Muy bien. Gracias por haber venido. Me has dado muchas pistas. Ahora sé que realmente es el momento de hacerlo”. 
 

Identifícalo 

 
Esta parte es muy importante. Crucial. El desconocimiento del desconocimiento hace que sea muy difícil resolver las cosas. Para mí y como aprendemos en mi taller del amor Foto Lov existen dos formas de vivir, desde el amor o desde el miedo. La parte activa del amor es la generosidad, el coraje, la solidaridad, el crear, la tranquilidad, la paz. La parte activa del miedo; la ira, el bloqueo, la envidia, la insatisfacción. 
 
Así pues, cada vez que sientas alguno de estos estados ya sabes en que lado estás. ¿Miedo o amor?

Diferencia entre miedo y prudencia

 
Todos tenemos miedo. No hay nada malo en ello. Es mejor aceptarlo y sentirlo. Hay miedos que son irracionales pero que están ahí, por ejemplo, el miedo a hacer esa llamada de teléfono que tienes pendiente. El de decir algo que queremos decir a ese compañero o familiar pero que pensamos que no será bien recibido. Son esos miedos los que nos frenan y limitan. Luego hay otros miedos que realmente sí son prudencia, como por ejemplo el evitar conducir a 200km/h por una carretera comarcal por miedo a estrellarnos. 
 
Es importante saber cuando simplemente tenemos miedo y no confundirlo con un acto de prudencia. Bueno, mejor que confundirlo, ¿disfrazarlo? 😉 

Convierte el miedo en una señal para pasar a la acción

Cada vez que siento miedo, pasado el momento inicial, suelo alegrarme de que esté ahí porque eso significa que tengo que pasar a la siguiente fase. Es entonces cuando saco el lápiz y me pongo a escribir cómo voy a resolverlo. A veces me hago un plan. A veces visualizo la solución. Escribir me ayuda mucho. 
 

Coraje en lugar de seguridad

 
La seguridad no existe. Es una ilusión. Perseguimos algo que es ficticio. Es más, como decía Cheri Huber, “cada vez que elegimos el camino de la seguridad, reforzamos nuestros miedos”. 

Vive en el presente

 
Una de las razones más frecuentes de sentir miedo es porque vivimos en el futuro. Estamos siempre preocupados por lo “que pueda pasar”. Haz algo ahora por tus sueños ya. No esperes a mañana. Cuando te encuentres a tí mismo/a pensando más allá de hoy regresa al ahora. Rápidamente y empieza con ese pequeño paso que te llevará al siguiente y luego al siguiente. 
 
 
El miedo no es malo ni nos hace parecer ridículos. El miedo nos hace parecer lo que somos… humanos/as. Me lo prometiste, ¿recuerdas?…¡haz que valga! 
 
*** 

“Foto Lov” el taller del amor comienza el próximo jueves día 28 de febrero. Para saber más pincha aquí. 

 

Uso de cookies

+perspectiva utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia posible. Política de cookies ACEPTAR

Aviso de cookies

Pin It on Pinterest