Oops! It appears that you have disabled your Javascript. In order for you to see this page as it is meant to appear, we ask that you please re-enable your Javascript!

 

Soy de la opinión de que todo el mundo sabe elegir. Lo que realmente no sabemos hacer es dejar ir.
Llevo trabajando en este blog más de cuatro años y aunque generalmente tengo claro sobre lo que quiero escribir, cada semana, al llegar la hora de darle al botón “publicar”siempre siento esos nervios previos de enseñar lo que he hecho. ¿Gustará lo que he escrito? ¿Ayudará en algo? ¿Será el momento de publicar una cuestión así?
Otras veces, la vida hace que tenga que tomar otro tipo de decisiones. Por ejemplo, cuando decidí mudarme a otra ciudad dejándolo todo por amor o cuando tuve que elegir qué carrera estudiar.
En general, a las personas no nos gusta tomar decisiones. Las posponemos, incluso a veces las posponemos y las dilatamos en el tiempo esperando a que sean las circunstancias u otras personas las que la tomen por nosotros/as. Pero…¿qué pasa en esos momentos en los que sí quieres tomar una decisión pero no sabes si será la correcta? ¿te quedas bloqueado/a? 
Te dejo con una pequeña guía de cómo tomar decisiones sin quedarte estancado/a (no hace falta que sigas el orden ni nada parecido, de hecho, es mucho mejor averiguar cuál es la tuya propia).

 

Evita enfocarte en decisiones correctas o incorrectas

¿Qué es una decisión correcta? ¿Recuerdas alguna decisión que tomaste hace cinco años? ¿Sabías entonces si iba a ser la correcta o no? Generalmente eso nunca suele saberse porque es cuestión de tiempo. ¿Entonces? Mejor no tomar una decisión basándote en estas dos variables.

 

Recuerda tu intención

Es muy importante para tomar una decisión recordar cuál es tu intención. Hay una o varias implícitas en cada cosa que hacemos, otra cosa es que seamos conscientes o no. Así que, coge lápiz y papel y escribe cuál es la verdadera intención de tomar esa decisión.

 

Formula de forma precisa la pregunta que quieres resolver

Muchas veces podemos llegar a pensar que las decisiones que tomamos no fueron las adecuadas porque quizá no teníamos muy claro a dónde queríamos llegar. Tiene que ver un poco con la intención. Cualquiera que sea la duda que tengas escríbela de tres o cuatro formas diferentes. A ver qué sale.

 

Utiliza tu intuición

Quédate en silencio. Busca un sitio cómodo y siéntate. Ahora cierra los ojos, respira hondo y hazte la pregunta. ¿Qué te dice esa vocecita interior?. No la racionalices. Sólo escucha lo que sale y cómo te sientes al escucharlo. Es la clave. Haz este ejercicio preferentemente por la mañana. Es el mejor momento para tomar decisiones. Evita hacerlo cuando estés cansado/a. Se consume mucha energía cuando estás tratando de decidir.

Toma una decisión

Experimenta. Vive. Maneja tus miedos. Toma una decisión y luego ya verás el resultado. Pero la mejor forma de tomar decisiones es tomándolas. 
No hay buenas o malas decisiones en esta vida. Quizá, si tiene que haber algo malo, es el hecho de no tomar una.
¿Tienes que tomar alguna decisión en breve? ¿Cómo haces tú a la hora de tomar decisiones? ¿Suele costarte mucho o te dejas llevar por tu corazón?

Uso de cookies

+perspectiva utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia posible. Política de cookies ACEPTAR

Aviso de cookies

Pin It on Pinterest