La vida siempre nos está sorprendiendo.
Caminaba por Madrid y vi la tienda. 
Algo me dijo: «Susana tienes que entrar» Y así lo hice.


«Moulin Chocolat», el estudio de chocolate. Como la casa de chocolate.
  La atmósfera de la tienda era increíble. Estaba maravillada. 
«Has hecho muy bien al entrar»- me dije.
 Pero fue al leer su tarjeta de presentación cuando sentí que…me había enamorado completamente.


«Admitamos:


El Chocolate, el arte de trabajarlo en general me encanta. Es mi vida. 
¡Qué importa el resto! Cuando uno hace una cosa con toda su alma y pone
lo que tiene en sí de más noble, siempre encuentras un alma gemela que lo
comprende, no es necesario que sea toda una legión.


¿No es eso todo lo que debe desear un artista? «


*Relato de una artista. Hoy ha colaborado en +perspectiva la fotógrafa Susana Barberá. Si quieres saber más sobre ella pincha aquí  Te encantará su trabajo. 

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