Creo que el gran cambio en mi vida se produjo cuando empecé a desarrollar el trabajo que realmente amo hacer y por el que siento verdadera pasión.
Lo cierto es que siempre he sido una persona muy apasionada en todo lo que he hecho, es ahora cuando siento una diferencia respecto a mis actividades anteriores: lo hago con conciencia y por libre elección.
Siempre he dicho que no soy una trabajadora con un trabajo, sino una profesional con una carrera y en esa carrera, elegir la opción que me llene y me haga feliz en cada momento inevitablemente hará que el dinero llegue solo. En realidad, lo que siento ahora más que trabajo o profesión, es vocación.
Y te preguntarás ¿y cómo llegaste ahí?
1. Busqué mi pasión y la encontré, mediante preguntas del tipo: ¿En qué estoy plenamente interesada? ¿Qué podría hacer y dedicar muchas horas sin ser pagada? O como me preguntó mi gran amigo Ariel en una ocasión ¿cuál es tu Capilla Sixtina?
2. Busqué mis talentos y los encontré, ¿Qué cosas sé hacer bien desde siempre? ¿Qué talentos tengo? Me pregunté a mi misma, a mis amigos, a mis colegas, a mis familiares. Me dediqué a escucharme y a escuchar.
3. Busqué y encontré mi valor, cuando ya tenia los dos puntos anteriores más o menos conocidos y aceptados, traté de ser consciente de cuáles de esos talentos que me apasionaban podrían gustar a los demás tanto como para ser comprados. Pensé en como contribuirían mi talento y mi pasión en la vida de los otros.
4. Me comprometí. Pienso que una de las razones por las que sigo adelante es porque me comprometí conmigo misma, con mi libertad y con mi pasión. Desde ese momento no he parado de cultivarme, de entregarme y puedo decir que no he sentido en ninguna ocasión que estaba equivocada en mi elección. Siempre he pensado que: estoy en el camino.
5. Listé todo aquello que estaba dispuesta a invertir. Pensé que era importante tener claro qué estaba dispuesta a invertir para empezar y continuar con mi pasión. No sólo hablo de dinero, hablo de todo aquello que uno debe poner de su parte para ser constante en lo que quiere de corazón. Cuando tuve la lista acabada me di cuenta de que era posible y además me sentía feliz con el hecho de tener que invertir todo lo que había plasmado en ese papel.
6. Me permití. Desde el momento que empecé de cero, fui consciente de que tenía mucho que aprender y que no me iba a juzgar por ello en ningún momento. Me había dado un plazo de tiempo para sentirme cómoda, relajada, para permitirme caer y levantarme. No presión. Si responsabilidad. No culpabilidad.
7. Ahorré y me planifiqué para dar el salto. Qué puedo decir de esto. Era tan fuerte mi pasión, que ahorrar dinero para vivir hasta que todo diera su fruto se convirtió en algo divertido. Creo que la gente inteligente sabe lo que realmente necesita y cuando estás conectado contigo mismo y lo que quieres el dinero ya no llena ningún vacío, porque éste no existe.
8. Confié y sigo confiando. Si estás conectado con tu pasión, no hay nada que temer. Eres todo amor y desde esa +perspectiva, todo será como tenga que ser.
Así pues, recuerda, el mundo necesita que hagas aquello que ames, nada más puede crear un impacto y un cambio. Revoluciona tu mundo y revolucionaremos el mundo en general.
Date permiso, el mundo te necesita apasionado.